Hola, mi nombre es Pablo, y a continuación os voy a contar mi historia, en la cual empecé con mi novia
En ese año, yo tenia 20 añitos, y con mi padre tengo una empresa de instalaciones eléctricas, y yo formaba parte de una de las brigadas de obra, y los fines de semana solía salir de fiesta con los amigos, como es normal.
Tenía un amigo, de esos con los que tienes peleas cada dos por tres, y que tenía novia, pero a eso yo no le daba importancia, ya que solo la vi una vez, y estaban como dos imanes.
Entonces aquí empieza mi historia, era un miércoles, por la mañana, de repente, recibí un mensaje en el móvil. "yo se quien eres pero tú no sabes quien soy, pero quiero que sepas que te quiero con locura". Al leer ese mensaje, pensé lo de siempre, el típico compañero de trabajo haciendo el tonto, y pasé del mensaje, pero en cuestión de segundos, incluso antes de que devolviera el teléfono al bolsillo), sonó otro mensaje, que suponía era del mismo diciendo que era broma o algo así..., pero no.
Ponía lo siguiente "es que acaso no sabes contestar?", y yo ya empecé a mosquearme, y me decidí a contestar groseramente "Por que no dejas de tocar las pelotas?", y durante unas dos horas no recibí nada más, y deduje que había sido un compañero y que quien fuera, se creía que le había descubierto, pero creí mal, mi móvil volvió a avisarme que otro mensaje permanecía sin leer, y lo miré "Siento haberte enfadado, creí que eras más sensible", entonces me invadió la intriga y me di cuenta que algo pasaba, sabia que ninguno de mis compañeros escribía de esa forma, y contesté pidiendo perdón, ya que mis compañeros se suelen entretener a mandar mensajes de ese tipo, y no recibí nada durante todo el día, solo mensajes de los amigos para ir a cenar ese día.
En ese entonces, y aún en la actualidad, tengo un amigo que lo considero un hermano para mi, y decidí contarle lo sucedido y le enseñe los mensajes (los cuales los tengo aún memorizados en la tarjeta SIM del teléfono) y él me empezó a decir que no me echara atrás, que la llamase, que nada podía perder, y eso hice, salí al exterior del McDonalds y marqué el numero, pulsé la tecla verde, y empezaron a danzar en mi cabeza miles de ideas, cosas que podría decir, cosas que no, pero cuando me di cuenta, llegó el limite de tonos y comunico, rellamé otra vez, y conté los 12 intentos hasta que volvió a cortarse.
Volví dentro y allí estaba Miguel, con cara de esperar noticias, y le dije que a lo mejor me había equivocado llamando y que debería haber esperado, entonces salimos fuera y nos dirigimos a mi coche, nos despedimos hasta el día siguiente y me dirigí a casa, encendí el equipo de música del coche, el cual era de gran potencia, y puse música Dande a tope, creyendo vagamente que eso me haría dejar de pensar en los mensajes, Llegué a mi casa, me meto en la cama, me decido a poner el despertador, y cuando voy a apagar la luz, vi eso que tanto esperaba, ese sobre dibujado en la pantalla del teléfono, y me levanté de un sobre salto y pulsé la tecla, "siento no haber cogido el teléfono, todavía no te puedo hablar".
Entonces me tiré en la cama, con las típicas ilusiones que te recorren en esas sensaciones, tipo, "hay alguien que me quiere de verdad", "le importo a alguien" y cosas similares.
Al día siguiente me levanté de un salto, y me fui alegremente al trabajo, hasta el punto que incluso mis compañeros me decían que no era el mismo.
Estuve tres semanas seguidas, que nada más salir del trabajo me iba a ver a Miguel y contarle todo lo que hablaba con aquella misteriosa chica a través de mensajes.
Pero un día algo pasaba, la notaba rara, tardaba mucho en contestar, y pensé que todo se acababa, o que todo había sido obra de una bromista pesado.
Entonces, después de tres horas de espera sin recibir noticias, escribí lo siguiente "se nota que ha sido todo una broma, supongo que te has divertido lo suficiente"
Me metí el teléfono el en bolsillo y seguí trabajando, entonces sucedió, mi teléfono recibía una llamada, creía que seria mi padre, o una avería, o Miguel... pero no, era ella, lo cogí con un poco de recelo, y dije "si?" a lo que una voz muy suave y conocida, me dijo que sentía no contestar más a menudo. Entonces le pedí su nombre, a lo que ella sorprendió con sus palabra "¿Pablo, no sabes quien soy?", entonces bajo mi enfado, me di cuenta de quien era, era Julia, la novia de mi amigo con el cual me peleaba constantemente (el cual hacia tiempo que no volvía a ver), entonces los nervios me invadieron entorpeciendo mis palabras, entonces me llamaban de la planta superior y que tenia que colgar.
Me fui a ayudar y al cabo del día de trabajo me apresuré en irme a casa, me duché y me fui a casa de Miguel, cuando se lo conté no me creía del todo, y entonces sonó el teléfono, era ella, suplicándome que subiese al pueblo en donde ella cuidaba dos niños mientras la madre se iba de fiesta, y no me lo pensé dos veces, me despedí de Miguel y creo que a mi todo terreno le faltaban giros de rueda para la velocidad que llevaba.
Una vez en la puerta, toqué el timbre con un poco de ansia, y entones escuché sus pasos, y allí estaba, esa chica, que físicamente no es una modelo, pero tenia algo, algo que me atraía como un imán de deseo a conocer más de ella, entonces me agarró de la mano y me dijo que pasase, no me lo pensé dos veces, para aquel entonces, yo era un típico fiestero de aquí te pillo aquí te mato y si te visto no me acuerdo, pero ella era diferente, conseguía sacar mi lado tierno y sensible, y me comporté lo mejor que pude, hasta la hora de marcharme, tan solo la rocé debido a los dos besos del saludo y poca cosa más, poco antes de marcharme me dijo que necesitaba verme más a menudo y yo le dije que no quería problemas con mi examigo, y ella me dio un largo beso y me susurró al oído que eso ya no era un problema.
El día siguiente transcurrió muy rápido hasta la hora de volver a subir a verla, y como un rayo, estaba en la puerta de su trabajo, me abrió y pase sin pensarlo, entonces me cogió las manos, y me miró fijamente, pronunció esas palabras que hacen estremecer a cualquiera "te quiero con locura, y quiero que seamos mucho más que amigos". Desde ese día, somos inseparables en todos los aspectos, la quiero con locura, y nuestras relaciones sexuales os la iré contando (que las hay que tienen tela)
Gracias a mi novia por ayudarme a recordar estos momentos inolvidables, y a todos los lectores
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