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Schnipps en un hotel. -
Jomer - (Orgias) [07 May 2003]
Tres parejas se citan en un hotel con unos juegos eróticos. La situacion se va calentando hasta que acaban intercambiando parejas en una orgia sobre una cama de 3´20 cms
El relato en si sucedió el viernes de la pasada semana.

Habíamos puesto anteriormente un anuncio en el tablón de anuncios de "contactos para jugar" en un grupo erótico de MSN. Pusimos que buscábamos 2 parejas para hacer una partida con los juegos eróticos Schnipps en un hotel de Barcelona.

Contestó bastante gente pero la mayoría chicos solos y no era este el plan. De parejas contestaron 7 en total. Por el tipo de mensajes, según el texto y las fotos seleccionamos a 2 de ellas y una tercera de reserva. Hicimos bien pues al final falló una de ellas y avisamos a la pareja de reserva.

El plan era cenar en el mismo hotel para conocernos y luego subir a nuestra habitación para jugar. Habíamos quedado a las 21’45 horas en el hall del hotel. Estábamos muy nerviosos esperando. Vimos que entraba una pareja al hotel y miraban buscando a alguien. Nos dirigimos a ellos. Efectivamente era la primera pareja. Los llamaré Anabel y Ricardo la pareja que estaba de reserva. Eran aparentemente más atractivos que en la fotografía enviada. Nos saludamos, ellos lógicamente también estaban nerviosos. Ricardo preguntó si eran los primeros y le dijimos que sí. Anabel dijo que entraba otra pareja. Nos giramos todos hacía la entrada y efectivamente eran la otra pareja seleccionada. Esta vez nos saludamos los 6. Los recién llegados se llamaban Mónica y Miguel. Todos parecían simpáticos que era lo importante. Dijimos de dirigirnos hacia el restaurante del hotel.

El restaurante era muy acogedor y les gustó a todos. El maïtre nos entregó las cartas. Elegimos los platos y el vino, un Rioja tinto, Marques de Cáceres. La cena estuvo muy bien, distendida, amigable y divertida sobre todo por Miguel y Mónica que eran muy alegres.

Mónica y Miguel nos preguntaron si habíamos hecho intercambio de parejas. Nosotros y Anabel y Ricardo contestamos que no lo habíamos hecho nunca, aunque lo habíamos hablado alguna vez sin atrevernos a dar un primer paso. Luego les devolvimos la pregunta ¿y vosotros?, nos dijeron que tampoco lo habían hecho y que en principio no deseaban hacerlo. Quedamos que tal como eran las reglas no había que preocuparse de ello. Haríamos lo que sintiéramos quisiéramos hacer y cada pareja era libre de hacer lo que quisiera. Que veníamos para jugar y divertirnos con nuestra propia pareja. Lo importante era pasar un rato divertido y de complicidad entre todos.

Miguel y Mónica dijeron tener 32 y 29 años, estaban casados desde hacia 3 años. Eran atractivos sobre todo ella (a mi parecer). Anabel y Ricardo eran más jóvenes, ella dijo tener 24 y el 26. Eran pareja de novios todavía, pero iban a casarse el año siguiente. Estaban aparentemente muy bien físicamente los dos. Yo tengo 38 años y Ingrid 29. Estamos casados también desde hace 5 años. Yo era pues el mayor de todos, aunque físicamente creo me mantengo muy bien.

Después de los cafés pagamos la cuenta entre todos. Como teníamos la llave de la habitación, fuimos directamente hacia los ascensores. En recepción había un empleado que no se extrañó de que subiéramos 6 personas juntas. La habitación era la 415 en la 4ª planta. Abrimos y entramos. Por supuesto la habíamos dejado arreglada antes de bajar a recibir a nuestras parejas invitadas. Les gustó a todos muchos. Era muy grande dijeron. Lo era realmente. La cama eran 2 camas juntadas de 1,60 m. cada una de ellas, lo cual la hacia más ancha que larga. Miguel en broma, dijo que allí cabiamos todos y era cierto. A un lado habían 2 sofás y 2 sillas con una mesa. Quedamos en jugar allí. Faltaban 2 sillas (un pequeño fallo, no había pensado en esto). Acercamos la mesa y las sillas hacia la cama y mi mujer Ingrid y yo como buenos anfitriones nos sentamos en ella, cediendo los otros sitios a los demás.

Yo preparé bebidas del minibar. También encendí el televisor y lo puse en un canal alemán que pasaban videoclip musicales, así teníamos buen música ambiental. Habíamos traído vasos de más (en esto sí pensé). Ingrid mi mujer puso entretanto los juegos Schnipps sobre la mesa. Ninguna de las 2 parejas los conocían. Les gustaron mucho, dijeron de comprarlos. (espero la comisión). Elegimos, para empezar, el juego del parchís "chis-chis". Para empezar a romper el hielo funcionó muy bien. Abrevio un poco. A medía partida la cosa estaba así. Anabel perdía, y estaba vestida solo con su tanga puesto. Los pechos de Anabel eran muy atractivos, perfectos diría. Bien tiesos y conservados con pezones rosados y grandes, muy puntiagudos supongo por la excitación del juego. Le seguíamos Ingrid, Mónica y yo con 2 prendas puestas cada uno. Y finalmente Miguel y Ricardo con 3. Los besos que nos teníamos que dar al coincidir 2 fichas en la misma casilla, se sucedían entre todos.

Continuando con la explicación del desarrollo del juego, Ricardo perdió una ficha gracias a Ingrid, mi mujer que se la mató. Eligió cumplir mandato, fue una mala elección pues Ingrid le pidió se sacara 2 prendas, con lo cual se quedó vestido solo con su jersey puesto, sin nada debajo. Por el contrario el hecho de quitarse el pantalón y el slip fue una buena elección, pues cubre más el jersey que el slip solo. Todos en esta jugada vimos que salía más a cuenta, cuando te mataban una ficha, perder una prenda que elegir cumplir mandato pues te podían pedir cualquier cosa, incluso perder todas la s prendas de golpe.

Mónica fue la siguiente en perder otra prenda y se quedó vestida solo con su braguita. Todos estuvimos atentos a ver sus tetas libres del sujetador y nos mostró unos muy bellos pechos, que hizo me empezara a sentir un poquito más caliente.

Luego yo perdí prenda y me quedé al igual que Ricardo solo con la camisa puesta que cubría, al ser bastante larga, mi desnudo pene. Ricardo consiguió poner una de sus fichas en la llegada y en vez de ponerse otra prenda, privilegio al que tenía derecho según las reglas del juego, eligió que Ingrid, mi mujer, se quitase otra prenda. Ella eligió el sujetador y así mostró al igual que las otras chicas sus pechos, que para mi son muy bellos y bien formados (hace mucho deporte y tiene un privilegiado cuerpo).


Las prendas fueron desapareciendo, Ricardo fue el primer en quedar desnudo del todo. Tenía muy buen cuerpo, y una espléndida polla, que alegró la vista de todas (no soy celoso en este sentido). Luego fue Ingrid, quien perdió su braguita que deslizó entre sus piernas, sin moverse en su postura sobre la cama, donde estaba sentada junto a mí. Anabel la siguió y nos mostró su chochito, todo rasurado. Al estilo brasileña que se dice. Por supuesto sus labios vaginales quedaban perfectamente marcados. Todos la admiramos con un aplauso al igual que habíamos hecho con los anteriores desnudos.

Seguidamente fui yo, y mostré mi pene (normal) no es grande cuando está flojo, pero luego tiene buena elasticidad. También tuve los aplausos de todos. Miguel fue el siguiente en quedar desnudo, ante los ya habituales aplausos. Como siempre hizo broma de ello, aunque a medida que jugábamos vi que pese a ser al igual que su mujer muy divertido, también eran los más tímidos. Finalmente, su mujer Mónica fue la primera en ganar la partida sin tener que desprenderse de su braguita. El siguiente en ganar, a los pocos minutos de ella, fue su pareja Miguel.

Los ganadores debían elegir un mandato que debían cumplir los perdedores que eran Ingrid, mi mujer y Ricardo. Eligieron un mandato muy "light" que yo por lo menos no esperaba. Les hicieron solo preparar más bebidas para todos desnudos y nada más. Se levantaron de sus asientos y fueron hacía el minibar. Abrieron una botella de cava que habíamos traído "gran reserva" y que yo había puesto en la nevera del minibar, aprovechando el espacio dejado por las primeras bebidas servidas.

Entretanto, Miguel dijo si los otros nos volvíamos a vestir. Yo le respondí que si quería podía hacerlo, pero pensaba que ahora que habíamos roto el hielo quizás no hiciera falta. Mónica, su mujer le dijo que no se vistieran. Al final no lo hicieron. Nadie se puso pues ninguna prenda de ropa. Estábamos todos desnudos excepto Mónica vestida solo con una prenda (su braguita). Ella se ofreció a quitársela para estar como todos. Miguel le dijo que no hacía falta, pero ella prefirió hacerlo, con perceptible "desaprobación" de Miguel, su pareja. Todos aplaudimos el "striptease" de la última prenda de Mónica y ella nos mostró su delicioso sexo. Por lo visto parecía más deshinibida que Miguel.

Observé que los 6 teníamos cuerpos agradables. Y ahora desnudos del todo, se veían más proporcionados y atractivos. Brindamos con el "champagne" de la botella de cava. No había quedado muy frío, pero estaba bien y nos animó a todos. A Miguel parecía que se le había pasado un poco "la diferencia" de parecer con el asunto de la ropa que había tenido con Mónica. Vi que aprovechando este intermedio de las bebidas hablaban entre ellos, cerca del baño, y parecía que ahora estaban de nuevo bien entre ellos.

Ricardo pronunció unas palabras de brindis. Dijo más o menos que se alegraba de estar aquí con todos. Especialmente por poder vivir, con su pareja Anabel, "mi compinche" añadió, esta complicidad que había entre ellos y que no había tenido con una anterior pareja que había tenido. Dijo que el sexo sin malicia y malos rollos enriquecía su relación y que esta noche se sentía el hombre más feliz del mundo. Anabel lo besó tiernamente y todos aplaudimos. Ingrid dijo que ahora con las palabras de Ricardo, ella sentía lo mismo. Dijo que pese a haberla metido yo en este lío de organizar este encuentro, que no le había gustado cuando se enteró que estaba en marcha sin su consentimiento, ahora se sentía más relajada viendo que nos lo pasábamos muy bien, las 3 parejas juntas, " y todos así desnudos tan tranquilamente", señalándonos. Todos nos reímos mucho, mientras nos mirábamos unos a otros pues por momentos parecía lo más normal del mundo.

Después de estos brindis y de hablar un rato relajadamente entre todos, decidimos jugar al juego llamado "contacto con tacto". Consistía en tirar un dado cada uno sobre uno de los tableros en el que habían dibujados diferentes partes del cuerpo. Cuando el número del dado coincidía con el de otro jugador, estos debían hacer el contacto del dibujo. Había 2 casillas que en principio eran para quitarse prendas de ropa, pero como no teníamos ninguna puesta, quedamos que en lugar de esto, se debería cumplir una prueba a elegir por los demás jugadores.

El primer contacto ya fue fuerte, debieron hacerlo mi mujer Ingrid y Ricardo. Era el contacto de sexos. Ricardo restregó su picha entre los labios del sexo de Ingrid y fue muy excitante y especial ver el sexo de otro chico en contacto con el sexo de ella. Luego en otra prueba, vino el contacto entre el pecho de Ricardo, el de Anabel, el de Mónica y el mío, al coincidir sacar los cuatro un 2 en nuestro número de dados. Restregamos nuestros lisos pechos de los chicos con los abultados de las chicas y fue muy excitante también.

Más tarde tocó un triple contacto de sexos entre el mío que estaba bien duro, el de mi novia y el de Anabel. Ellas entre ellas no lo hicieron, pero yo si lo hice con las dos chicas. Primero con Ingrid restregándolo por todos sus labios vaginales y se me puso bien empinado. Luego así de duro lo hice con Anabel, y a punto estuvo de entrar un cacho de la punta de mi pene en su ranura, ante la sorpresa de ella, ya que tenía unas piernas largas y yo me había bajado un poco.

Aparte de los contactos, durante el juego se sucedía el cumplir un mandato al salir la casilla de quitarse prenda. Uno de ellos que debíamos cumplir Mónica, Miguel y yo, lo eligió Ricardo con el beneplácito de Anabel y mi novia Ingrid. Era bastante fuerte: Ricardo pidió que Mónica en el espacio de 1 minuto de tiempo, debía sentarse encima de la punta del pene de cada uno, empezando por el de Miguel, su novio y luego sobre el mío, y así sucesivamente, a lo que Mónica y Miguel se negaron. Ricardo lo cambió por otro más "light", que era que Mónica restregase sus tetas sobre nuestros penes, que estaban muy empinados, sobre todo el mío. Este fue aceptado y estuvo también muy bien.

Con este juego de los contactos, la temperatura corporal de cada uno se fue elevando, al igual que los penes que ahora a cada "contacto" del juego subían de golpe. Las chicas comentaron varias veces, entre risas este hecho, por otra parte inevitable para los chicos.

Bien abrevio de nuevo. Seguimos con el juego de los contactos, pero el tabaco hacía rato que se había terminado ya que nadie pensó en comprar de reserva. En una jugada, a Miguel y Anabel les tocó el dibujo de quitarse prenda, que como he dicho, habíamos cambiado por el de cumplir una prueba. A Ingrid se le ocurrió la genial de idea de que ellos fuesen a comprar tabaco a la máquina de tabaco que había en la recepción. Miguel muy galantemente le dijo a Anabel que iría solo, y ella por supuesto aceptó su ofrecimiento encantada. Miguel se vistió y salió de la habitación en busca del tabaco que todos deseábamos, ya que los nervios nos hacían fumar más y con más ganas.

Nos quedamos los 5 esperando. Ricardo en esta espera insinuó y dijo: "que gracias a la complicidad alcanzada entre todos, a la confianza que ya teníamos y al hecho de haber roto el hielo inicial,… quizás … podríamos….dejar el juego y…siendo tan tarde (eran pasadas las 2 de la madrugada)…bajar las luces…y … ponernos todos sobre la cama…y acariciarnos…cada cual …con quien quisiera, …pero sin hacer intercambio "directo"… (acabó diciendo) .

Mónica que no se esperaba esto, dijo de atender el regreso de Miguel, su marido para hablarlo, pero creía que no se atrevían a esto. Yo miré a Ingrid y ella elevó sus hombros en el sentido de hacerlo si yo también quería hacerlo. Anabel simplemente dijo que ella estaba dispuesta.

Cuando regresó Miguel con el tabaco todos encendimos un cigarrillo muy nerviosos. Miguel ahora estaba vestido y todos los demás completamente desnudos cosa que quedaba un poco extraño. El se dio cuenta y se desprendió nuevamente de sus ropas. Yo siendo el anfitrión y el mayor (por edad) vi que tenía que ser quien hablase, poniendo al corriente a Miguel de la propuesta de Ricardo. Dije, que se había propuesto "la posibilidad de ponernos todos encima de la cama", etc., etc…"y acariciarnos unos a otros", etc… Miguel dijo que ellos no se atrevían, pero que podían mirar como lo hacíamos nosotros y que así quizás viéndolo se atrevieran y animaran, añadiendo al final: "si ello no nos importaba a los demás". Los 4 restantes dijimos que de acuerdo, que no nos importaba y que todos éramos libres de actuar como deseásemos.


Los 4 que íbamos a hacerlo nos levantamos de nuestros asientos. La música que se oía era del televisor en el que se veían distintos videos musicales. Apagué la única luz encendida y quedó solo la que provenía de la pantalla del televisor situado frente a la cama. La luz ahora resultaba adecuada para lo que íbamos a hacer. Con Ingrid, mi pareja, nos situamos en medio de la gran cama y esperamos la llegada de Anabel y de Ricardo, su novio. Me sentía bastante nervioso. Anabel y Ricardo se pusieron también sobre la cama, a nuestro lado, muy cerca. Mónica y Miguel, que no iban a participar directamente, se quedaron a un lado, ahí donde antes estabamos nosotros sentados. Yo no sabía que hacer para empezar, pero vi que Ricardo ya se estaba besando y tocando con su novia. Empecé a hacer lo mismo con Ingrid. Al poco, gracias a los besos y caricias con Ingrid, me olvidé de los demás y me centré en lo que estaba haciendo con ella. Luego vi que Ricardo y su novia Anabel ya estaban haciendo un 69, con ella encima de él y se oían sus gemidos de placer. Yo tenía mi polla ya bien dura solo viendo esta escena. Entonces tumbé a Ingrid sobre la cama y empecé a lamerle su sexo. Al cabo de un rato Ingrid me hizo tumbar de espaldas y empezó ahora ella a chuparme a mi la polla. Al poco rato noté que a parte de la lengua de Ingrid sobre mi sexo, había la mano de Anabel que estaba acariciando mi pecho y descendía poco a poco hacia mi pene. Ingrid seguía chupándomelo con su lengua y con su boca sin darse cuenta de ello. La mano de Anabel finalmente llegó a mi polla, Ingrid la miró a los ojos y la dejó que me lo acariciara. Miré hacia Ricardo y vi que una de sus manos estaba puesta en contacto con el sexo de mi mujer, ya que estábamos situados en el mismo sentido sobre la cama. Yo puse entonces una mano sobre el culo de Anabel que quedaba muy cerca, a mi lado derecho, y ella se dejó acariciar sin poner ningún impedimento. Luego mis dedos se dirigieron a su abierto y depilado chochito que quedaba a ratos, según la luz que emitía el televisor muy visible a mi vista. Según la luz del televisor veía perfectamente como la lengua de Ricardo lo acariciaba y me atreví a entrar uno de mis dedos en él, sin que Ricardo se opusiera a ello.


Ricardo al cabo de un rato hizo poner a su novia encima de mi. En el mismo sentido que había estado con Ricardo, es decir en la postura del 69. Así pues me encontré su chochito al alcance de mi lengua, mientras ella ahora lamía mi pene. Por otro lado, ahora Ingrid estaba con Ricardo. Supuse que Ingrid tenía su pene en su boca, aunque por la postura no la veía bien. Ella se había situado de igual forma que antes había estado Anabel, con lo que los 4 estábamos haciendo un 69 con la pareja contraría. Ricardo tenía la boca completamente abierta tragándose con ella "la almeja" de Ingrid y veía perfectamente como lo hacía gracias a la luz que daba la pantalla del televisor situada junto a ellos. Ingrid gemía de placer fuertemente. Yo hice lo mismo que él, con mi boca cubriendo enteramente el chochito de su novia Anabel. Nunca había hecho esto antes, lo de poner un chochito en mi boca así tan a lo bestia y tragarlo y lamerlo todo y me gustó mucho. Los labios vaginales de Anabel quedaban completamente dentro de mi boca y mi lengua entraba perfectamente en su agujero, lo que noté le daba mucho placer y pude suponer era parecido al que estaba sintiendo Ingrid. También podía cerrar la boca y en mis labios quedaban prietos sus labios vaginales y los podía recorrer y acariciar con la lengua. Al no haber ningún pelo era algo fantástico y notaba como Anabel disfrutaba de ello intensamente.

Vi de reojo a Monica de la que ya no me acordaba que estaba chupando el sexo a Miguel, su marido y tenía la vista dirigida hacia nosotros 4, mirándonos con ganas. Se oían ahora muchos gemidos de todos, entremezclados y la luz de la habitación cambiaba de más claro a más oscuro según las imágenes que aparecían en los videos musicales del televisor. Era una sensación indescriptible, me había abandonado completamente a mis sentidos, sin pensar en nada más que el placer que sentía y que quería dar al chochito que tenía en mi boca. Yo seguía estando muy nervioso y procuraba hacer bien los toqueteos a Anabel. En esto vi que la posición de Ingrid, mi mujer, y Ricardo había cambiado. Ahora Ingrid estaba tumbada de espaldas sobre la cama y Ricardo sobre ella follándola y oía sus gemidos de placer. Me sorprendió en un principio verlos juntos así, ya follando tan descaradamente. No habíamos hablado de llegar a esto, al intercambio total, pero ahora no me importaba. Yo también tenía ganas de poner mi polla dentro del chocho que estaba acariciando con la boca. No pensé en preservativos, ni en nada (un fallo que hay que evitar). Me moví de la postura del 69, y tumbé a Anabel sobre la cama al lado de Ingrid. Ricardo seguía encima de mi pareja y ahora quería hacer lo mismo con Anabel, su novia. Me sentía muy nervioso, pues no sabía si lo haría bien. Hacia 6 años que no había hecho el amor con ninguna otra chica aparte de Ingrid. Estaba apunto de penetrarla cuando vi que Ricardo me daba un preservativo, y observé que él estaba utilizando uno con Ingrid. No supe de donde los había sacado (al día siguiente me enteré que previendo esto, los había dejado al pie de la cama dentro de uno de sus zapatos). Me lo puse con impaciencia, mientras Anabel me miraba como lo hacía y apunté mi duro pene en su chochito, de este mi primer sexo con otra chica distinta a Ingrid y entró como si nada. Anabel debió notar un fuerte placer pues se recostó su cabeza sobre la cama y empezó a gemir ante mis envestidas. Oí los fuertes gemidos de Anabel y empecé a sacar y meter con más fuerza. Ella apretó y estrujó sus piernas contra mi cuerpo, atrayéndome completamente hacia ella lo que hacía que el pene llegase al fondo de su sexo. Mientras lo hacía veía según la luz que daba el televisor la cara de las dos chicas (la de Ingrid y la de Anabel) en este nuestro primer intercambio de parejas. Ingrid gemía ahora tanto como Anabel.

En esto, noté que algo tocaba mis pies y vi que Mónica y Miguel se habían decidido a acercarse un poco más hacia nosotros. Miguel penetraba a Mónica, ella estaba puesta de rodillas sobre la cama, junto a mí. Oía ahora que Ingrid, mi mujer, casi gritaba de placer y con la luz del televisor la vi como se revolvía y luego vi como se besaba con Ricardo en la boca. Besé yo también a Anabel y me fundí con ella en un agradable beso, con nuestras lenguas chocando una con la otra, lo que me dio mucho placer añadido. Era todo muy "guarrindongo" y daba mucho gusto. Hice cambiar a Anabel de posición y la hice poner de rodillas y luego la penetré de nuevo por detrás. La tenía cogida por sus muslos y metía y sacaba mi pene de dentro de ella. Me atreví ahora a tocar con la mano los pechos de Mónica que estaban rebotando a mi lado ante los empujes de Miguel, su pareja, mientras la penetraba. Vi que Ricardo finalmente se corría y se quedó encima de Ingrid, besándola y ella devolviéndole sus besos. Supuse que ella se había corrido sin duda, también. Yo tampoco podía aguantar más. Los pechos de Anabel se movían arriba y abajo y la besé en el cuello, puse mi mano izquierda por debajo sus piernas y le estuve acariciando su sexo y lo noté muy mojado. Sentí que me corría. Era ya demasiado para mí en aquella noche, tenía todavía mi mano derecha pasándola por los pechos de Mónica y la otra en el sexo de Anabel. ¿Quien aguanta algo así sin experiencia en estas cosas? Me corrí con mucho placer. Luego hice girar levemente el cuello de Anabel y nos besamos largamente mientras mi pene seguía dentro de su chocho. Luego me quité de dentro de ella y me dejé caer sobre la cama, completamente extenuado.

Anabel se movió un poco y se besó luego con su novio Ricardo, que ahora estaba recostado descansando a su lado. Ingrid vino hacía mi, gateando. Pasó sobre el cuerpo de Anabel, a la que besó con un tierno beso en su boca. Besé a Ingrid que se recostó junto a mí. Miguel y Mónica también parecía que habían acabado. Nos quedamos tumbados los 6 descansando y fumando un cigarrillo. Al cabo de unos 5 minutos vimos como Mónica y Miguel se vestían. Nos dijeron que se iban, que se lo habían pasado muy bien, que se excitaron mucho y que seguro otra vez hacían …"algo más". Les dijimos que se quedaran ahí si querían, pero dijeron que no podían. Nos dieron una tarjeta para que los llamáramos si hacíamos otra partida de Schnipps. Se besaron con todos y salieron de la habitación.

Nos quedamos Ingrid, Anabel, Ricardo y yo un rato más relajados y recostados sobre la cama fumando. Abrimos un par de botellas de los refrescos que quedaban en el minibar. Ingrid fue a ducharse al baño y Anabel fue con ella, pues dijo que también le apetecía. Oímos como se duchaban juntas y se reían. Le pregunté a Ricardo si querían quedarse aquí a dormir. El dijo que sí pues no eran de Barcelona, pero que lo consultaría con Anabel. Cuando salieron las chicas se lo preguntó y dijo que quizás era lo mejor, pues estaban cansados, habían bebido un poquito y además vivían a más de 80 kilómetros de Barcelona. Puse el aviso de no molestar fuera en la puerta de la habitación y nos recostamos todos dentro de la enorme cama. Y así quedamos dormidos enseguida debido al agotamiento de la noche.

Plácidamente dormido en la cama me desperté al notar unas caricias de Ingrid sobre mi sexo. Ya debían ser las 7 de la mañana, pues estaba amaneciendo por la luz que veía de la ventana. Ingrid me dijo si quería hacer el amor con ella. Miré hacia un lado y vi a Anabel y a Ricardo que seguían durmiendo. Le dije que vale. Las caricias de Ingrid hicieron efecto enseguida y la penetré poniéndome sobre ella. Las sábanas nos cubrían. Apenas duramos unos 3 o 4 minutos y nos corrimos los dos intentando no hacer demasiado ruido. Nos besamos y al cabo de poco nos quedamos otra vez dormidos. Anabel y Ricardo no se habían despertado con nuestros ligeros gemidos.

Cuando volví a despertar vi que eran cerca de las doce del mediodía. Anabel y Ricardo seguían durmiendo a nuestro lado. Ingrid también dormía. Me levanté y fui al baño. Desde el teléfono del baño llamé a recepción y pedí poder utilizar otro día la habitación. Accedieron a ello. Entonces pedí si podían traernos algo de comer. Encargué un desayuno completo, con mucha pastas y doble de café. Volví a la cama. Ingrid entonces se despertó. Me pidió la hora y le dije que eran las 10 para tranquilizarla. Ricardo se despertó también. En un principio parecía que no sabía donde se encontraba. Luego miró hacía nosotros y nos dio los buenos días. Despertó con un beso a Anabel y ella al vernos se cubrió con las sábanas como si tuviera vergüenza. Luego apareció de nuevo su rostro y con una sonrisa dibujada en su boca dijo: "Ostras, no sabía donde estaba".

Estuvimos hablando un rato, hasta que oímos unos golpes en la puerta. Yo dije: "Ostras, el desayuno" y pedí a Ricardo y Anabel que se escondieran. Ingrid dijo que también se escondía y los 3 desnudos se encerraron en el baño. Dirigiéndome a la puerta, dije" un momento, por favor". Recogí la caja de los juegos y lo metí todo bajo la cama y hice un poco de orden en la habitación. Luego abrí y dejé pasar al camarero. Dejó la bandeja con todo encima de la mesa. Le di una propina. Al salir se oía el agua de la ducha en el baño. Cerré la puerta y por poco no oye los gritos de Ingrid y de Anabel que se quejaban riéndose de que el agua era fría. Abrí la puerta del baño y los encontré a los 3 de pie dentro de la bañera jugueteando con el agua caliente por encima de ellos. Me quité la ropa que llevaba y me metí con ellos y nos duchamos con jabón los 4 juntos.


Después al preguntar Ricardo por la hora, les expliqué lo de que ya eran más de las doce y que había pedido la habitación para otro día suplementario. Ingrid se quedó más tranquila con ello.

Después abrimos las cortinas de la ventana y apareció un radiante día de Otoño, que con su luz iluminó y alegró toda la habitación. Nos sentamos a comer con mucho apetito el desayuno, que era muy completo, y había de sobras para los 4. Ingrid y Anabel vestían mi camisa y el jersey de Ricardo respectivamente, sin nada debajo. Yo vestía mi pantalón y Ricardo una toalla anudada a su cintura. Hablamos de lo sucedido la noche anterior. Los 4 estábamos de acuerdo en que nos había gustado la experiencia. Ya terminando el completo desayuno Ingrid explicó que nosotros habíamos hecho el amor al amanecer, cuando ellos dormian. Anabel dijo que ella tenía más ganas de sexo. Ricardo nos dijo que era un poco ninfómana, riéndose al decirlo. Ricardo fue al baño y al volver, Anabel de sorpresa le arrancó la toalla y lo dejó desnudo, riéndose de él. Seguidamente le dio un empujón y lo tiró sobre la cama riendo. Se puso sobre él jugueteando y besándose. Nosotros nos quedamos mirándolos. Yo cuando sucedió esto estaba de pie mirando lo que quedaba de bebida en el minibar e Ingrid me dijo, con cara picarona y sonriendo que me acercara a ella. Yo hice ver que no quería y ella me persiguió. Me dejé coger en la puerta del baño. Ella me desabrochó mi pantalón y apareció mi pene semiduro. Luego se puso de rodillas sobre la moqueta a chuparme mi ya dura polla. Luego al cabo de unos minutos, agarrándomela con una mano el pene y como si fuese un objeto, me hizo seguirla hasta la cama, donde Anabel ya estaba follando encima de Ricardo, que estaba echado sobre la deshecha cama. La luz del día iluminaba toda la habitación. Anabel seguía vestida con el jersey de Ricardo y él se lo quitó dejándola ahora también completamente desnuda a nuestra vista. Ingrid me hizo poner sobre la cama y ella también se puso sobre mi follándome. Los cuatro estábamos muy cerca y alargué una mano y caricié los pechos de Anabel y Ricardo también empezó a tocar los de Ingrid. Ellas nos follaban con muchas ganas sentadas sobre nosotros. Anabel besó a Ingrid en la boca y ella no la rechazó y luego se acariciaron mutuamente sus pechos pero luego no hicieron más toqueteos entre ellas y se centraron en nosotros. Ricardo al cabo de poco dijo que se corría, creo que al mismo tiempo que su novia Anabel, pues aunque ella no lo dijo se le notaba en su expresión facial. Note que Ingrid también se corría y yo tampoco no aguanté ya más.

Nos quedamos tumbados sobre la cama relajados de nuevo. Los cuatro desnudos. Ingrid me acariciaba mi muslo tranquilamente. Anabel estaba frente a ella y nos mostraba su sexo sin recato. Ingrid preguntó a Anabel como hacía para depilarse todo su sexo. Ella le dijo que iba a una "esthethicien" que se lo hacía. Ingrid me preguntó si me gustaba. Le dije que sí. Ingrid siguió con preguntas parecidas, si hacia daño, si molestaba al crecer el pelo, etc… Ella contestaba acariciándoselo sin malicia al mismo tiempo. A mi me puso otra vez caliente. Ingrid se dio cuenta de mi calentura y con una mano me empezó a acariciar el pene. Hubiese vuelto a follar, pero finalmente Ricardo dijo que se iban a marchar, pues tenían que hacer algo más tarde en el lugar donde vivían.

Se vistieron. Nos dejaron su teléfono móvil y nosotros el nuestro. Dijeron que nos llamarían. Después de su marcha, nos duchamos de nuevo y fuimos a comer algo a un restaurante cercano al hotel. Estuvimos hablando sobre lo sucedido en esta nuestra primera experiencia con otra pareja. Al regreso al hotel volvimos a hacer el amor (en total fueron pues 4 veces en menos de 24 horas). Cuando preparábamos la maleta para irnos a pagar a recepción vimos que teníamos un mensaje de texto en el móvil, era de Anabel y Ricardo diciendo que ya estaban en su casa y que nos daban las gracias por aquella especial velada que habían compartido con nosotros. Y que nos llamáramos para quedar otro día. Y aquí acabo nuestra historia.

"ENVIAR RELATOS EROTICOS".

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