Fotos de Sexo Gratis
Sexo Gratis
Fotos Gratis de Sexo
|
|
TRIANA -
|
| Edu - (Hetero) [15 Sep 2003]
| |
Relato erotico de una pareja que hace el amor en Venecia, envuelta en el aura romántica de la ciudad pero poseida por el fuego del sexo.
|
DEDICADO A TRIANA. ALGÚN DÍA SERÁ REALIDAD PRECIOSA.
- Señor, estamos apunto de cerrar.
La voz en un castellano defectuoso del camarero me hace salir de mi embelesamiento.
Estoy en la plaza de San Marcos de Venecia.
Sentada junto a mí estás tú Triana, la chica más bonita que he conocido, la mujer de
mis sueños desde que hablamos por primera vez y frente a nosotros una copa que ha contenido el helado que acabamos de compartir. Pago la cuenta, tú acabas la última
cucharada del helado y nos levantamos de la mesa.
Es una bonita noche. Hay luna llena y ya apenas se ven algunas personas paseando, si
acaso alguna pareja. Estamos un rato admirando la plaza: el Palacio Ducal, el Campanario,
la Basílica de San Marcos, el Museo Correr… luego nos dirigimos al hotel donde nos alojaremos mientras estemos aquí. Tú estás especialmente guapa esta noche. A la luz de la luna llena se ven mejor que nunca tus bonitos ojos y el vestido de tirantes corto y ajustado que llevas esta noche deja apreciar tu silueta de tal forma que no puedo dejar de mirarte. Yo llevo una camisa azul y unos pantalones grises que me quedan bastante bien.
Al llegar al hotel te cojo de la cintura y tú me miras sorprendida, pero pronto
sabes lo que quiero. Nuestras miradas se cruzan y nuestras bocas se acercan hasta fundirse en un beso. Te acerco más a mí y nuestros cuerpos se juntan. Siento tus pechos firmes sobre mí, mi mano deja tu cintura, sube por tu espalda y se posa en tu nuca para enredar mis dedos en tu pelo. Estamos así un rato, con nuestros labios succionándose mutuamente mientras nuestras lenguas se rozan. Presiento que va a ser una gran noche.
Entramos al hotel, pasamos por recepción para recoger la llave y nos dirigimos al ascensor. Es amplio y está bien decorado. Se trata de uno de esos ascensores
antiguos que se pueden parar abriendo un poco las puertas interiores. Volvemos
a mirarnos y nuestros labios se juntan de nuevo, te paso la mano izquierda por
la cintura y con la derecha me dedico a acariciar tu brazo. Paso la mano por tu
hombro y desciendo a tus pechos. Están firmes y se nota su suavidad bajo el vestido.
Al seguir tocando me doy cuenta de que no llevas sujetador. Vuelvo a ascender con mi mano hacia to hombro, introduzco mis dedos bajo el tirante y te lo suelto. Al hacer esto tu pecho izquierdo queda al descubierto, dejando ver tu pezón, clarito, no muy grande, apetitoso. Abro ligeramente la puerta interior del ascensor para hacer que se pare. Es tarde y ya no creo que entre ni salga nadie.
Te doy un beso rápido y sigo rozando tu mejilla con los labios, luego tu oreja, beso tu oído suavemente y comienzo a lamerte el lóbulo de la oreja dando lametones profundos. Cuando lo tienes bien mojado de saliva te soplo suavemente. Veo que te estremeces, tus pezones comienzan a endurecerse y me hacen cosquillas al rozar mi pecho con cada movimiento tuyo, mi verga empieza a levantarse también. Te bajo el otro tirante y por fin tus pechos quedan al descubierto para mí. Comienzas a jugar con los botones de mi camisa, pasando un dedo por ellos y soltándolos uno a uno hasta que mi pecho queda también preparado para tus caricias. Nos acariciamos mutuamente pasándonos las manos
por el pecho, llegando más abajo hasta nuestros vientres y rodeando nuestras caderas para encontrase con nuestras nalgas.
Entonces tú tomas la iniciativa y posas una mano sobre mi pierna, asciendes hasta mi ingle y aprietas mi miembro a través de la tela. Está duro y preparado para salir.
Rápidamente desabrochas mi cinturón, bajas mi cremallera, liberas el botón y mi
pantalón cae directamente al suelo. Miras el bulto que aparece bajo mis boxers
negros y me los bajas también. Mi polla sale disparada golpeando contra tu pubis.
Entonces me apresuro a levantarte el vestido y pongo la mano sobre tus braguitas para acariciarte. Meto la mano entre tus piernas y echo las braguitas a un lado para introducir un dedo en tu raja. Te noto calo tu mejilla con los labios, luego tu oreja, beso tu oído suavemente y comienzo a lamerte el lóbulo de la oreja dando lametones profundos.
Cuando lo tienes bien mojado de saliva te soplo suavemente. Veo que te estremeces, tus pezones comienzan a endurecerse y me hacen cosquillas al rozar mi pecho con cada movimiento tuyo, mi verga empieza a levantarse también. Te bajo el otro tirante y por fin tus pechos quedan al descubierto para mí. Comienzas a jugar con los botones de mi camisa, pasando un dedo por ellos y soltándolos uno a uno hasta que mi pecho queda también preparado para tus caricias.
Nos acariciamos mutuamente pasándonos las manos por el pecho, llegando más abajo hasta nuestros vientres y rodeando nuestras caderas para encontrase con nuestras nalgas.
Das pequeños gemidos, cada vez más frecuentes e intensos. Veo en tu cara como te calientas cada vez más y yo me estoy excitando hasta notar mi miembro lleno de semen preparado para salir, pero aún no es el momento. De repente, noto como das una pequeña sacudida, tu cuerpo se estremece y un chorro de tus jugos cae sobre mi mano. Mi movimiento sigue mientras por mi mano caen las últimas gotas.
Aprovecho que tengo los dedos mojados para separar tus labios en busca de tu clítoris, lo encuentro y lo masajeo a la vez que con la otra mano te giro para que tu espalda apoye en mi pecho. En esa posición mi polla presiona entre tus nalgas, y yo me muevo arriba y abajo para que la notes rozando desde la entrada de tu culito hasta tu chocho. Tus gemidos se aceleran a la vez que el movimiento de mi mano. Entonces, con una ligera presión la introduzco entera entre tus labios, tu coñito se la traga de una y comienzo a entrar y salir con cuidado, variando la velocidad de vez en cuando. Unas veces deprisa, otras
lento. Estoy cada vez más excitado y veo que tú también lo estás así que acelero los movimientos, mi leche comienza a salir con fuerza, inundándote, veo como vuelves a estremecerte y una nueva descarga de jugos baña mi mano y mi verga.
Nos quedamos así unos instantes, los dos unidos, sudorosos, pero felices. Después nos vestimos y volvemos a poner en marcha el ascensor. Al llegar a nuestra habitación caemos en la cama abrazados y así, sin cambiarnos, quedamos dormidos.
|
|
"ENVIAR RELATOS EROTICOS".
TOP AUTORES
Web,s Recomendadas
Mujeres desnudas
Buscador Erótico
Famosas Desnudas
Sexo Gratis
Sexo Anal
Mamadas
Famosas desnudas
Incesto
Pornostars
Chicas Desnudas
Sexo Filial
Sexo Oral
Famosas Desnudas
Sexo Anal
Fotos Gay
Relatos Incesto
Modelos desnudas
Famosas desnudas
Chicos Desnudos
Sexo Oral
Sexo Gratis
Canal Venus - Sexo Gratis
Mujeres Desnudas

Club Relatos Eróticos
Tios Buenos
Chicos Gay
Chicos Follando
|