Era una chica distante y sola, había llegado a ese extremo por su dedicación a sus estudios de arquitectura, pero ella estaba contenta de su vida, de su futuro y de poder obtener lo que siempre había soñado.
Dedicaba casi todo el día a sus estudios, a sus proyectos a su sueño.
Siempre estaba entre libros, papeles y diseños. Apenas distinguía ya nada más que su sueño y sabía que con la fuerza de su consistencia y tenacidad ese estaba a la vuelta de la esquina.
Siempre pensó que realizarlo seria su mayor logro, aun a pesar de sacrificar otras cosas las cuales ella sabía que eran menos importantes.
Una noche estaba como siempre en su estudio, trabajando, dibujando, diseñando….el ordenador estaba encendido y ella empezaba a notar el largo paso del tiempo en ese día de trabajo, otro día de trabajo.
Por momentos cerraba los ojos hundidos por el cansancio de tantas horas dibujando, sus parpados empezaban a pesar como una de esas vigas que con tanto cuidado tenia que poner en sus planos, se cerraban y abrían como las puertas de esos pisos tan modernos y funcionales que dibujaba.
Y en uno de esos abrir y cerrar de ojos durmió, se durmió y soñó…..
Estaba en su estudio, apenas con una camisa de hombre y con un pequeño moño que le recogía el pelo sujeto con un lápiz, estaba sentada en su silla de trabajo, con el ordenador encendido y la mesa llena de papeles, dibujos y planos.
De repente fijo la mirada en una esquina de una habitación, no podía creer lo que veía, un hombre parecía estar dibujado sobre el papel…
Ella se froto los ojos y siento vergüenza por estar alucinando, sonrío y se dijo que no era posible, pero el seguía allí y pensó, ¿Por qué no?.Fijo la mirada en el hombre y este se giro hacia ella.
Era un tipo alto, fuerte, varonil. Llevaba solo unos pantalones de estar por casa y una botella de vino, la sonrío y ella pensó que no podía estarle pasando eso, que era un sueño.
Era un hombre apuesto, de pelo corto y ojos claros, bien formado, pero sin llegar a ser muy musculoso y tenia una sonrisa increíble.
Poco a poco siguió sonriendo y acercándose a la silla donde ella ya se dejaba llevar en su sueño, daba un paso y otro y después otro mas, estaba ya en medio de la habitación y ella no se lo podía creer, se sentía muy atraída por ese extraño que había salido de la nada. Por un momento ella pensó, no¡¡, no puede ser estoy soñando y he de despertar pues tengo mucho trabajo por hacer, pero este sentimiento se fue tan deprisa como el hombre se acerco a ella.
Ya juntos ella en la silla y el de pie frente a ella, le sonrío y la hablo:
Necesitas un descanso dijo con una voz grave y varonil, pero también tenia un toque de dulzura y sensualidad. Ella dudo y dijo, no puedo tengo mucho que hacer pero por dentro se moría de deseos de saber, de conocer, de tener a ese extraño de la pared.
El la cogio de la mano casi sin tocarla, sin que ella se diera cuenta y la llevo hasta un sillón que había en ese estudio, la sentó cómodamente y la sirvió una copa de vino, se la dio y brindaron por ese futuro prometedor que ella tenia como arquitecta.
Ella temblaba, no sabía como reaccionar, si bien sabía que no era real, que era un sueño estaba nerviosa, casi histérica.
El hombre la cogio la copa, después de la mano y mientras el bebía ella no podía quitar la mirada de esos labios, de ese vino que se deslizaba por su garganta y pensaba que quería probar esa miel, ese jugo que el bebía, pero de el, de su boca.
El se acerco a ella, la estrecho entre sus brazos y la acaricio el pelo, ella se estremeció, sonrío y hizo un amago de retirarse, pero no quería hacerlo, se quedo inmóvil disfrutando de esas caricias que ya estaban por su cuello.
Ella le abrazo, le toco la espalda y noto algo, se inclino sobre el y pudo divisar un trozo de lo que parecía un tatuaje que le ocupaba gran parte de los hombros del tipo.
Sonrío, si ella no estaba convencida de dichos ritos sobre el cuerpo, la excito, la dio morbo y se sintió mas atraída aun por el.
Se separaron un poco y el fijo su mirada en ella, era penetrante, fría, directa, pero trasmitía tal calor que ella empezaba a estar muy ardiente.
El la dijo que deseaba besarla y ella no pudo articular ninguna palabra, solo sonrío y soltó un pequeño suspiro. El la beso, muy suave, muy lento, uno de esos besos que se dan los enamorados que son tan suaves y superficiales que casi ni te tocan pero que te hacen estremecerte por dentro hasta el alma.
Ella disfruto, y acto seguido le beso, esta vez mas ardiente y mas fuerte, dejo de ser superficial y empezó a ser mas pasional, mas y mas.
Las manos ya acompañaban al resto del cuerpo, ella le tocaba el pecho el la acariciaba la espalda y poco a poco fueron quitando la camisa de ella hasta quedar desnuda ante el, se notaba la excitación en ambos, el deseo, el ardor por una noche mágica de pasión y lujurias prohibidas.
Ella pensó para si misma, que no era así, que no podía hacer el amor con un desconocido, pero no le importaba, todo era perfecto, era irreal, era un sueño….¿porque no dejarse llevar y disfrutarlo…?
Poco a poco el se recostó sobre ella, la fue acariciando con sus labios y manos desde el cuello, bajando mas y mas, por los hombros, el pecho y los brazos hasta llegar a su ombligo donde se recreo mas tiempo, la beso, la acaricio con su lengua y la toco, tanto que ella ya estaba con una excitación imposible sin haber echo el amor, era una ilusión…
Solo tenia ya puesto un pequeño tanga que aunque no era muy sexy ella consideraba muy cómodo y usaba a menudo para estudiar, el la miro, sonrío y se lo quito, fue un acto de complicidad ya que ella lo estaba deseando tanto que le parecía no tenerlo ya.
El siguió besándola, mas y mas, los muslos, las piernas, la ingle, ella estaba a punto de explotar y el disfrutaba dándola placer, haciéndola feliz por instantes.
La beso en donde ella más lo deseaba, y ella soltó un gemido, y otro, y otro más, cada vez más altos y más incontrolados. Entre tanto jadeo el se quito los pantalones y se le notaba tamaña excitación que ella por un momento se asusto, pensó que no podría ser…
El ala cogio sobre si y la sentó encima, ella cerro los ojos y apretó los dientes, pensando que no iba a poder ser y que la dolería, pues el parecía muy bien dotado, el la dijo que se tranquilizara, que no la haría daño y que seria muy despacio y suave.
Ella asintió sin decir nada y sonrío, en el fondo lo estaba deseando mucho, más de lo que recordaba.
De repente ya estaba dentro de su cuerpo, y no dolió, no molestaba y le daba mucho placer. Poco a poco ella se fue soltando, se fue moviendo más y más, deprisa, fuerte, arriba y abajo.
Aun llevaba el pelo recogido y estaba preciosa, era increíblemente atractiva, tenía una mirada dulce, perdida, de esas que todos buscamos, de esas en las que nos gustaría morir cada mañana al despertar…
El la acariciaba la espalda, sin parar, sin dejar de moverse con un suave gesto le quito el lápiz y se soltó el pelo, cayo sobre sus manos, sobre los hombros y se deslizo sobre la espalda que poco a poco empezaba a estar sudorosa y muy caliente.
El la besaba en los pechos, en los hombros, en los labios, ella se volvía loca con esos labios, tan gruesos, tan carnosos, y esa lengua la mataba sin parar.
Ella se sentía extraña, pues si bien estaba tan caliente que se quería correr una y otra vez, no quería hacerlo, tenia miedo de que su sueño se acabara, de que al terminar todo quedara en esa sombra en la pared en la que empezó, y eso la retraía, la hacia contenerse, aunque sabia que no podría durante mucho tiempo mas.
El no paraba de hacerle el amor, más fuerte y mas deprisa, parecía tener un vigor inconmensurable, fuera de lo normal, y parecía entregarse a ella como nadie lo había hecho jamás, ella era lo más importante en ese momento, en ese sueño.
El se acerco a su odio y la pregunto que como estaba, que si disfrutaba que si quería algo más, y ella no podía contestar sus pocas energías estaban centradas en mantener ese orgasmo, en no irse, en no dejar acabar ese sueño….
De repente ella no puedo más y empezó a tener el orgasmo que buscaba, ese orgasmo que tanto había deseado durante los últimos minutos, o había sido más tiempo….
Y empezó a correrse, no quería decir nada pero deseaba que el también disfrutara, que terminaran a la vez el acto mas increíble de amor que jamás había tenido, pero callo…
El se dio cuenta y también callo, pero tenia tantas ganas como ella y también empezó a correrse, ambos, a la vez, sin decirlo, sin compartirlo, pero de repente los dos se dieron cuenta, y se abrazaron tan fuerte que pensaron que se iban a quedar pegados para siempre, el sentía el calor de el sexo de ella, la humedad, el ardor, ella siento el flujo de el, caliente, espeso y mojado.
Terminaron y ella cerró los ojos, tenia miedo, de que al abrirlos todo hubiera acabado, que todo el sueño ya no estuviera y volviera a estar sola en el rincón de su estudio…
Y lo dijo, lo susurro y el dijo que siempre estaría con ella, que siempre seria parte de su interior, que siempre tendría este recuerdo, este momento vivo en su cabeza, y ella sonrío, le dijo gracias amor, y el dijo no, gracias a ti mi vida…y se paro el tiempo, se detuvo el momento, se acabo todo lo que no fuera ellos y su acto de amor.
Ella abrió los ojos, y no le vio, solo vio un plano, una casa en la que trabajaba, estaba mojado, empapado y hecho polvo. Parecía que ella se había dormido sobre la mesa y había tenido efectivamente un sueño, no¡¡ pensó ella, no, porque???
Se levanto, soltó una lagrima y miro a su alrededor, a ese rincón de donde había salido su amante de sueños, pero ya no estaba allí, no había nadie en el cuarto, en el estudio y ella suspiro y pensó que no era justo, que se lo merecía que debía poder tener algo así con alguien….
Pero oyó un paso tras de ella, se giro, pero no había nadie, solo una luz en el baño….seria el?, no habría sido un sueño?, seria real…..
Se harto de valor, y fue hacia el baño, hacia la luz, esa luz que le iluminaba el corazón…llego a la puerta suspiro y trago saliva, cogio el pomo y poco a poco desentorno la puerta y vio…….que vio…….vio lo que quería ver, lo que todos queremos ver…..que fue un sueño…..o una realidad……eso lo dejo para ti, para que pongas tu grano en este relato de amor.
|