Estaba en una fiesta y me encuentro con el profesor de karate de mi instituto con un amigo el cual era de su propia profeción y me invitan asu casa a pasar un rato
Lo saboreo y lo mezclo con mi saliva para después con mi lengua seguir acariciando su glande, que se siente tan rico, entonces muy cuidadosamente meto cada vez más su pene...